2007/05/07

Paisajes de primavera

Pastos de salvadillo (Spergularia rubra) cerca del Cortijo Trapero


Ahí van algunas fotos reducidas de paisajes de Belalcázar y pueblos cercanos, en la primavera de 2007. La belleza de los pastizales es en buena parte resultado del trabajo del diente de las ovejas.

Formaciones de ranúnculos (Ranunculus gr aquatilis) en el río Guadamatilla, por el puente de la carretera a la Estación de Belalcázar


Ovejas en las dehesas de El Salado (El Viso)

2007/04/19

Criadillas de tierra

Criadillas blanca (Terfezia arenaria, arriba) y roja (T. leptoderma, abajo)
Foto: E. Laguna, Abril 2007
Como ya anunciamos en el blog, empezó hace algún tiempo la época de las criadillas. Este año las condiciones de lluvia y temperatura auguran una cosecha aceptable para los turmeros belalcazareños, ahora que se acerca la romería. En estos días hemos visto fructificando las dos especies principales de criadillas locales, la 'blanca' (Terfezia arenaria = T. leonis), de piel rugosa y propia de los suelos más arenosos y la 'roja' (Terfezia leptoderma), de piel pardo-oscura y y algo más fina, que aunque convive con la anterior abunda más cuando aumenta algo la cantidad de arcilla del suelo. Ambas crecen sobre todo en las raíces de la hierba de las criadillas o hierba turmera (Tuberaria guttata = X. guttata), que tan pronto tiene los pétalos maculados con una amplia mancha morada en la base, como inmaculados, de color netamente amarillento.

Terfezia leptoderma desenterrada junto a la hierba turmera, Tuberaria guttata
Foto: E. Laguna, Abril 2007

Pedos de lobo primaverales

Los hongos conocidos como 'pedos de lobo' corresponden mayoritariamente al género Lycoperdon y en Belalcázar salen sobre todo en otoño e invierno. No obstante, los más abundantes aparecen en primavera y reciben el mismo nombre, aunque son de 'piel' (exoperidio) más blanca y corresponden a un género distinto. Se trata de la especie denominada Bovista plumbea, que según algunos expertos es realmente un agregado de varias especies menores. El cuerpo fructífero ('hongo' o 'seta') suele tener 2-4 cm. El exoperidio es liso en la mayoría de ejemplares, pero se vuelve algo rugoso en la madurez (ver foto superior); a menudo es fácil de desprendar, dejando ver una segunda piel, el verdadero peridio (tejido que rodea la gleba o 'carne'), más brillante y elástico, inicialmente blanco pero deviniendo de color plomizo al contacto con el aire (de ahí el nombre 'plumbea', de aspecto de plomo). Según nos indica Claudio Rodríguez hay gente que los consumen en Belalcázar, siempre en pequeña cantidad. No es una seta tóxica, pero se considera de baja calidad culinaria. Hay que coger los ejemplares más jóvenes, desprender el exoperidio y si es posible también el peridio; la gleba, asada o sofrita, tiene sabor suave y algo insípido, y una textura peculiar, parecida a la de un yogourth denso.


Fotos: E. Laguna, Abril 2007

2007/04/16

Excursión a la Estación de Belalcázar

Junta de los Ríos Guadamatilla y Zújar, 07/04/2007, foto E. Laguna

Conforme a lo programado, aunque tomando decisiones a última hora -la noche anterior cayó una buena tormenta, y a la hora prevista de reunión todavía estaba lloviendo-, se desarrolló por fin la excursión de la Junta de los Ríos (Belalcázar) a la Estación de Belalcázar (El Viso de los Pedroches). Lo normal hubiera sido anularla como ya hubo que hacer hace algunos años, pero los asistentes -finalmente 5, todo un éxito a la vista de la climatología en extremo desfavorable- decidieron emprenderla aunque cayeran rayos y centellas; de ellos, 2 venían desde Pozoblanco, incluyendo al profesor Antonio M. Cabrera Calero, experto en Geología y profesor de IES 'Ricardo Delgado Vizcaíno', que unió sus explicaciones a las de los dos 'cicerone' de la Asociación Amigos de Belalcázar Villa de Monumentos (Emilio Laguna y Claudio Rodríguez). El recorrido, de 4,5 km, se hizo en cerca de 4 horas, lo que da fe de las numerosas paradas para observación, explicación e interpretación del paisaje y sus elementos de fauna, flora y vestigios históricos y etnológicos. Entre otros elementos, se examinaron vestigios de chozos y de las antiguas catas mineras de carbones, con interesantes fósiles de graptolitos.

Graptolitos sobre carbones en cata minera cercana al paraje de la Estación de Belalcázar, 07/04/2007, foto E. Laguna



El prof. Antonio M. Cabrera Calero, examinando la vegetación herbácea en el recorrido realizado. 07/04/2007, foto E. Laguna
Entre otras especies botánicas de interés destacó la interesante representación de 'mancha' o maquia mediterránea de la comunidad Pyro bourgeani-Quercetum rotundifoliae, dominada localmente por la encina (Quercus rotundifolia), el acebuche (Olea europaea subsp. sylvestris) y el lentisco (Pistacia lentiscus) con plantas termófilas como la olivilla (Teucrium fruticans), el jazmín silvestre (Jasminum fruticans), la esparraguilla (Tamus communis) o el mirto (Myrtus communis), a los que cabe unir la presencia puntual de la coscoja (Quercus coccifera). No obstante, lo que más llamó la atención fue la particular concentración de orquídeas silvestres, como los zapatitos de la Virgen (Ophrys tenthredinifera), las espuelillas (Orchis champagneuxii), y especialmente la llamativa orquídea mariposa (Orchis papilionacea subsp. grandiflora), que posee en la zona una interesante colonia con varias docenas de ejemplares.

Orchis papilionacea subsp. grandiflora. 07/04/2007, foto: E. Laguna
Esperamos que la climatología permita realizar en 2008 una excursión aún más apasionante. Entre tanto, iremos colgando en el 'blog' noptas sobre algunas de las especies que han ido llenando los campos belalcazareños y de pueblos cercanos durente la primavera.

2007/04/01

Descanso corto del blog

En las próximas dos semanas el 'blogger' se toma unas minivacaciones, por lo que dejaremos de publicar noticias y comentarios por unos días.
Os recuerdo que el 7 de abril. Sábado Santo, hay excursión naturalística por las vegas del Zújar, desde la Junta de los Ríos en Vega Marco hasta la Estación de Belalcázar. Hay que llevar calzado adecuado para monte, y a los aficionados a pegar un bocado a media mañana se les aconseja llevar el bocadillo (cuando no algo más consistente).

Los espejuelos ya están en flor

Lo que tenéis en la foto son flores de las orquídeas conocidas en Belalcázar como 'espejuelos', 'abejuelas' o 'abejitas' (Ophrys speculum) . La planta de la fotografía, que empezó a florecer hace pocos días en Valencia, proviene de tubérculos recolectados en las caleras belalcazareñas hace varios años.
Las orquídeas del género Ophrys imitan con su aspecto a diversas especies de abejas, hasta el punto de atraer a los machos de tales especies, que intentan fecundarlos, ayudando involuntariamente a transmitir el polen de unas flores a otras. Algunos expertos opinan que incluso el imperceptible aroma y la textura de los pelos del labelo (tépalo central o principal, que en este caso tiene un dibujo metálico o 'espéculo') imitan los equivalentes de las hembras de esas mismas especies de abejas.
Nuestras abejuelas más tempranas son O. tenthredinifera (de flor rosada) y O. speculum (parda con espéculo azulado metálico), sin poder descartar que existan otras especies de primor aún no localizadas en tierras belalcazareñas pero sí en la cercana provincia de Badajoz, como O. lupercalis. La mayoría de especies de este grupo tienen apentencias por suelos de pH básico, por lo que en Belalcázar son más fáciles de observar en los afloramientos de calizas, donde se instalaban las antiguas caleras.

2007/03/26

Datos mas detallados sobre los junquillos

Como ampliacion de los mensajes ya puestos en el blog, relativos a los junquillos de Sierra Madrona y el Valle de Alcudia, podéis encontrar un artículo breve que amablemente nos ha facilitado el Dr. Ramiro García Río. Nos anuncia además el reconocimiento reciente en la zona de Narcissus papyraceus, pariente silvestre del junquillo de olor cultivado (N. tazetta) pero de floración más primaveral, localizado por el agente medioambiental D. Leovigildo Flox. Renovamos desde aquí el agradecimiento al Dr. García Río.
Enlace al artículo, pinchar aquí

2007/03/19

Excursión para el 7 de abril

Para el Sábado Santo, 7 de abril de 2007, la Asociación Amigos de Belalcázar Villa de Monumentos promueve una excursión al paraje de la Estación de Belalcázar, para hacer una ruta a pie desde Vega Marco y la Junta de los Ríos (término de Belalcázar) hasta la Estación (término de El Viso, a pesar de su nombre). La cita es a las 9 de la mañana en el bar Skila's (bar del 'Esquila') de Belalcázar, desde donde se saldrá en coche propio hasta Vega Marco; quienes no tengan coche podrán ir en el de otros socios y excursionistas, pero 'a priori' conviene que cuantos tengan vehículo aparezcan con él. Los pormenores del recorrido los tenéis en www.belalcazar.org La excursión estará guiada por Claudio Rodríguez y Emilio Laguna. Hay que llevar zapato 'de campo' (de montaña, deportivo o de lkos de toda la vida para ir por el campo).

Sobre la hierba luisa

Se acercan ya la Semana Santa y la Virgen de la Alcantarilla y más de uno no puede resistirse a ir preparando ya el 'resol', la más típica bebida espirituosa zorruna. El 'alma mater' del resol son sin duda la cazalla y los granos de café, pero suele llevarse la palma (sin merecerla, ya que apenas si aporta una pizca de aroma) la yerba luisa o hierba luisa, Lippia triphylla (=L. citriodora, =Aloysia triphylla), arbusto o arbolillo de origen neotropical (América tropical) de la familia de las verbenas, con tallos frágiles y angulosos que portan las hojas por grupos de 3. Lo más acarcterístico es el olor alimonado (de ahí el apellido 'citriodora') que desprenden las hojas, lustrosas, muy alargadas y algo rígidas, de color verde amarillento, y a veces cortantes por el borde.
Conviene recoger las hojas hacia el verano u otoño y guardarlas en sitio fresco, aireadas pero a resguardado del sol y el viento (que extraerían fácilmente las esencias que dan ese punto de aroma al licor). Acertar con ella en la fabricación del resol es cuestión de 'tiento' y experiencia, y es fácil pasarse de la raya (en cuyo caso el licor puede resultar ligeramente amargo, aunque eso no disgusta necesariamente a muchos).
No se tiene muy claro de dónde proviene el nombre popular, ni su relación con el científico 'Aloysia', popularizado en otros países como 'Aloisa'; en todo caso ha acabado teniendo en nuestras latitudes nombre como 'maria luisa'.
Es una especie sensible a los fríos intensos, pero que soporta bien los inviernos crudos si se le somete a podas severas (hay quien incluso prefiere cortar la mata casi a ras de suelo cada año, aporcándole mantillo para acabar de proteger las yemas); no obstante, suele aguantar bien podando la mata a media altura, entre medio y un metro, o a más talla en sitios más cálidos. Que nadie se asuste si parece que se le muera en otoño, es sólo que se trata de una planta caducifolia.

Junquillos amarillos de Sierra Madrona (2)

Narcissus bulbocodium

Completamos esta serie fotográfica sobre los junquillos de Sierra Madrona facilitada por el Dr. Ramiro García Río, con las dos especies de genuinos narcisos trompeteros, que poseen corona floral embudada y particularmente grande. La más habitual correspondería a Narcissus bulbocodium L. subsp. bulbocodium, que aparece en la ilustración superior, aunque su ecología en Sierra Madrona y el Valle de Alcudia difiere sustancialmente de la observada en Belalcázar -márgenes de arroyos, en zonas con inundación regular gran parte del año-. Las formas típicas parecen ser más habituales de jarales y otros matorrales, aunque suelen situarse en enclaves frescos de dichos hábitats.


Una segunda especie, ilustrada más abajo, es Narcissus muñozii-garmendiae Fdez.-Casas, que fue dedicada al Dr. Félix Muñoz Garmendia, notable investigador del Real Jardín Botánico de Madrid. A diferencia del anterior, se acerca más a las formas típicas del grupo de N. pseudonarcissus (los típicos narcisos trompeteros cultivados) con corona tubular y sólo embudada hacia el extremo, borde muy festoneado y tépalos bastante anchos. Se ha localizado de modo muy puntual y en zonas bastante alejadas de Belalcázar, por lo que resulta difícil esperar su presencia local.

Narcissus muñozii-garmendiae

Por último, se aporta la imagen del híbrido entre Narcissus bulbocodium y el junquillo de flor blanca de la especie N. pallidulus (ver referencia en nota anterior del blog).

Agradecemos desde aquí la aportación del Dr. García Río al blog, que sin duda nos ayudará a rastrear la presencia de unas u otras especies en la zona belalcazareña y su entorno.

Narcissus bulbocodium x pallidulus

Nota: Todas las imágenes © Ramiro García Río

Junquillos amarillos de Sierra Madrona (1)

Siguiendo con las imágenes que nos facilita el Dr. Ramiro García Río, podemos ver ahora los junquillos más tradicionales, de flor amarilla 'chata' (con corona muy plana, más ancha que alta), empezando por el tradicional junquillo de río, Narcissus jonquilla L.

Narcissus jonquilla

La otra especie de la que hemos hablado en alguna ocasión es el junquillo de prado, Narcissus fernandesii G. Pedro, de olor algo más desagradable y tendencia a aparecer en pastos y matorrales no muy secos cercanos a arroyos, que a menudo se encharcan en algún momento del año. Es muy parecida a la anterior, aunque el tubo floral suele formar un ligero ángulo con el ovario (la zona basal engrosada de la flor, que es la que luego da lugar al fruto). Ambas especies se localizan en Belalcázar. Recordad que una forma de N. fernandesii especie fué bautizada como N. cordubensis




Narcissus fernandesii
Por último se encuentra el junquillo de roca, Narcissus rupicola L. Dufour, de pastizales y matorrales más secos o netamente en roquedos. A diferencia de los anteriores, la corona tiene el borde festoneado (ondulado). Conviene seguir el rastro de aquello que hemos denominado comoN. fernandesii en Belalcázar (p.ej., las poblaciones cercanas al cerro de los Espejuelos) porque bien podrían corresponder en realidad a esta otra especie.
Narcissus rupicola

Nota: Todas las imágenes © Ramiro García Río

Junquillos blancos de Sierra Madrona

Narcissus pallidulus

El Dr. Ramiro García Río nos ha facilitado imágenes de los diferentes tipos de junquillos silvestres de Sierra Madrona y el Valle de Alcudia, especies que en algunos casos están ya citadas en el Valle de los Pedroches -y las aún no localizadas tienen alta probabilidad de aparecer, antes o después-. Empezando por los de flora blanca, todos los aportados son de pastizales y matorrales, a veces también en sotobosques forestales. En la foto superior tenemos al inconfundible Narcissus pallidulus Graells, con tépalos fuertemente revueltos hacia atrás, y cuyas flores suelen mirar siempre al suelo.

En la foto intermedia está el espectacular Narcissus cantabricus DC., que ha sido citado en diversos enclaves de los Pedroches, como la sierra del Horcón de Santa Eufemia. A diferencia del anterior tiene la corona abierta, con forma de trompeta, y tépalos enhiestos. Es además menos exigente, pudiendo aparecer en pastizales y matorrales algo más secos e insolados.




Narcissus cantabricus

Para acabar este grupo cabe recordar el caso de los híbridos, pudiendo observarse excepcionalmente el que nos aporta el Dr. García Río, el raro Narcissus cantabricus x pallidulus (ver foto abajo), que aparece conviviendo con sus parentales -las dos especies antes indicadas-.




Narcissus cantabricus x pallidulus

Nota: Todas las imágenes © Ramiro García Río

La guía de orquídeas extremeñas, en internet

En el mensaje anterior se daba cuenta de la publicación de la Guía de Orquídeas de Extremadura, publicada desde el Proyecto Orquídea, bajo la coordinación de José Antonio Mateos Martín. La página web del proyecto (www.retamatour.com) permite ahora la descarga de la guía en internet en la siguiente dirección:
http://www.retamatour.com/web/02web/orquideas/proyecto%20orquidea/proyecto%20orquidea.htm
También encontraréis como novedad la localización de la orquídea Ophrys lupercalis, que reúne a las formas más tempranas de la orquídea abejera común (hasta ahora atribuídas a la especie Ophrys fusca), con fotos identificativas y otros datos de interés.
¡Enhorabuena por la iniciativa del libro en la red, y por supuesto por el hallazgo de O. lupercalis en Extremadura!

2007/02/20

Nueva 'Guía de Orquídeas de Extremadura'

El grupo conservacionista GRUS (Asociación por la Naturaleza Extremeña), con apoyo de la Junta de Extremadura, acaba de editar la 'Guía de Orquídeas de Extremadura', de la que es autor José Antonio Mateos Martín, depurado experto en este difícil grupo de plantas, que coordina desde hace algún tiempo el 'Proyecto Orquídea'. El texto, de gran calidad y con profusión de datos, está excelentemente ilustrado, incluyendo fotografías de la nueva especie Ophrys clara, descrita en 2005 por Francisco María Vázquez y Soledad Ramos, sobre material de la sierra pacense de San Jorge. En el nuevo libro se dan datos de hasta 45 especies, manteniéndose un ajustado y prudente criterio taxonómico -quizá otros más jordanianos hicieran más de 50 con las mismas, pero a base de generar excesiva confusión a los lectores-. Sin duda estamos frente a una obra básica para el aficionado y el experto, que actualiza e incrementa sustancialmente la lista del único tratado parecido que existía hasta el momento, 'Orquídeas de Extremadura', del año 1991, del que eran autores José Ramón Gil, Fernando Durán y el entrañable doctor José Luis Pérez Chiscano, quien desde su rebotica en Villanueva de la Serena y a pesar de su avanzada edad ha seguido buscando y encontrando en estos años poblaciones de orquídeas en el sector de Extremadura más cercano a los Pedroches. Precisamente uno de los editores de aquel libro, Fernando Durán, es autor del capítulo inicial del catálogo ilustrado de José Antonio Mateos, que ahora edita GRUS. Para los interesados en conocer mas sobre 'Proyecto Orquídea' se aconseja visitar la página web http://www.retamatour.com/web/02web/orquideas/proyecto%20orquidea/proyecto%20orquidea.htm La página permite actualmente el acceso al reciente trabajo de C. Venhuis & al. donde se describe la nueva especie Serapias occidentalis -tras cuya descripción conviene revisar el material de las orquídeas de este grupo en el NW de Córdoba-. Desde aquí, la enhorabuena del blog al excelente trabajo de José Antonio Mateos.

2007/02/19

Época de junquillos


Va acabándose el invierno (al menos hace ya casi días de primavera), y por tanto se acerca la época de los junquillos, plantas bulbosas que pertenecen al grupo de los narcisos (género Narcissus). Por Belalcázar hay tres tipos de junquillos silvestres de flor amarilla, todos ellos pequeños y de flor amarilla, además del junquillo cultivado (Narcissus tazetta), con flor blanca y corona central amarilla. En los narcisos la flor tiene dos filas de 3 'tépalos' o pétalos externos, y una corona interna, a veces en forma de embudo. En los ríos y pontones aparecen dos tipos de junquillos amarillos: el común (Narcissus jonquilla, foto inferior), muy oloroso, de corona chata, con tépalos anchos (que son la parte más visible de la flor), y el trompetero o embudado (Narcissus bulbocodium, foto superior), no oloroso, con una corona muy desarrollada en forma de embudo, mientras que los tépalos son verdosos, alargados y menos aparentes.

La tercera especie, Narcissus fernandesii (una de cuyas variantes silvestres se denominó Narcissus cordubensis, por haberse localizado por primera vez en la provincia de Córdoba), es muy parecida al junquillo común pero vive en matorrales y majadas de suelos más secos y duros, y tiene el tubo o parte inferior de la flor ligeramente más curvado; es igualmente oloroso, pero de aroma más fuerte y punzante, incluso algo desagradable. En zonas cercanas (p.ej. en la sierra de Santa Eufemia) se ha citado una cuarta especie, parecida al narciso trompetero pero de flor blanca y creciendo en matorrales y canchales, denominado Narcissus cantabricus.
Se ha citado en zonas cercanas en los Pedroches la presencia del narciso de otoño (Narcissus serotinus), parecido al junquillo cultivado pero más grácil, de corona externa blanca e interna muy chata o casi inexistente, anaranjada, no oloroso, que aparece en matorrales y pastizales floreciendo entre septiembre y noviembre; por referencias de pastores sabemos que esta especie también crece por Belalcázar, pero es efímera y esquiva de ver.
El junquillo cultivado (Narcissus tazetta) es bastante grande (hasta 40-50 cm), posee tépalos blancos y corona amarilla, es muy oloroso y se cultivaba tradicionalmente en las huertas belalcazareñas, floreciendo entre diciembre y febrero; existe una especie silvestre muy parecida también citada en los Pedroches, con toda la flor blanca (incluida la corona), poco olorosa, que a menudo se reconoce como especie independiente (Narcissus papyraceus) pero que algunos botánicos prefieren considerar una forma del anterior (como Narcissus tazetta subsp. polyanthus o subsp. papyraceus). Tanto N. tazetta como N. serotinus prefieren vivir sobre suelos muy húmedos o temporalmente encharcados. Parece que hasta hace pocas décadas aún quedaban junquillos blancos (Narcissus papyraceus) junto al cauce del arroyo Caganchas cerca del casco urbano de Belalcázar, pero la fuerte transformación de esta zona los hizo desaparecer.