2014/04/26

Jaras y jarillas

Inmediaciones de la Estación de Belalcázar, con jarales floridos de jara pringosa (Cistus ladanifer) formando parte de la 'mancha' o maquia de esa zona. 20.04.2014

Estos días tenemos en flor a la reina por excelencia de nuestros montes, la jara común, real o pringosa (Cistus ladanifer), cuyo aroma es casi una seña de identidad de buena parte del oeste peninsular ibérico. La conocemos sobre todo con flores maculadas, o sea, con una mancha, más oscura, dispuesta en la base de los pétalos; sin embargo, no es raro ver plantas de pétalos totalmente blancos que a veces abundan por rodales, como ocurre en el Coto del Salado -inmediaciones de la Estación de Belalcázar-, ya en el término del Viso de los Pedroches.

Formas maculada y sin manchas en los pétalos de Cistus ladanifer. El Viso, 20.04.2014.

Por Belalcázar y su entorno hay otras especies de Cistus (C. crispus, C. populifolus, C. salviifolius, etc.), pero probablemente la más abundante, junto a la jara común, sea la jarilla, jarazo chico o jaguarzo negro (Cistus monspeliensis), que también exhala un olor resinoso, y que posee abundantes flores blancas de menor tamaño. A menudo convive con la jara común, formando jarales mixtos.

Floración de Cistus monspeliensis en la Estación de Belalcázar (El Viso), 20.04.2014

2014/04/25

Las brizas o 'cholas', una de nuestras gramíneas más frecuentes.

Las especies del género Briza reúnen a gramíneas de espiguillas ovoideas colgantes, que por su aspecto reciben el Belalcázar el nombre de 'cholas', al recordar la forma de los testículos de los mamíferos. Tenemos 2 especies fáciles de distinguir por su tamaño, y de recordar por la sencillez de su nombre científico.

Espigas con espiguillas colgantes de Briza maxima (arriba y a la derecha) y B. minor (abajo). Belalcázar, 20.04.2014

De una parte, la especie más abundante es la llamada Briza maxima, que dentro de las especies locales es la que posee espiguillas de mayor tamaño a menudo mayores de 2 cm. Las brácteas externas o superiores de la espiguilla son a menudo -pero no siempre- de color más oscuro. La otra especie, de espiguillas más pequeñas, es la denominada Briza minor, y resulta más rara en nuestra zona; en esta planta las espiguillas son menores, alcanzando raramente hasta 1,5 cm. A veces se localizan plantas de caracteres intermedios entre ambas, pero probablemente deben atribuirse a formas enanas de la B. maxima, ya que no se han descrito o citado por el N de Córdoba híbridos genuinos entre las 2 especies. 

La 'ova' de las cunetas

En años lluviosos, las cunetas de carreteras y las inmediaciones de charcas se llenan a veces de marañas de plantas rastreras que amarillean al acercarse el final de la primavera. Por su aspecto se las suele llamar 'ovas', a pesar de que ese apelativo solemos reservarlo para las algas filamentosas que crecen en aguas estancadas.

Callitriche brutia. Plantas adultas tapizantes, en las cunetas de la carretera de la Estación de Belalcázar. 20.04.2014.

Lo más normal es que no nos encontremos ante las algas citadas, sino con plantas de hojas diminutas, que sólo se ven bien si nos acercamos a ellas. Las más habituales son las especies del género Callitriche, plantas tapizantes que llegan a formar colonias de bastante decímetros cuadrados, con tallos a veces enraizantes en loos nudos y hojas carnosas alargadas. En el entorno de Belalcázar se han citado varias especies, aunque la más frecuente es probablemente C. brutia, que se diferencia de otros congéneres sobre todo por sus frutos con largos pedicelos, de 1 cm o más. 

Aspecto de las colonias de plantas de C. brutia, con tallos acabados en rosetas de hojas. 20.04.2014.

Las imágenes que veis son de las cunetas de la carretera de la Estación de Belalcázar a la altura de la finca Torilejo, pero no es raro ver estas mismas plantas en otras zonas del término municipal, preferentemente en años lluviosos. En los años secos, esta misma especie suele refugiarse en fuentes y arroyos, donde presenta un aspecto similar aunque con las hojas usualmente sumergidas.

 Imagen del tallo con frutos. 20.04.2014.

2014/04/24

Las aceiteras belalcazareñas

Con el nombre de 'aceiteras' se conoce a unos escarabajos sin alas aparentes, de abdomen voluminoso, que a veces emiten al ser molestadas una sustancia aceitosa repelente. Son abundantes por Belalcázar y el resto de Los Pedroches, sobre todo en primavera y principios del verano, cuando se las puede ver sobre todo en los herbazales.


Ejemplar de Berberomeloe majalis, fotografiado cerca del río Guadamatilla en Belalcázar. 20.04.2014.

Las aceiteras pertenecen a la familia Meloideae, que incluye subfamilias con géneros de aspecto extremadamente variado. Las formas más comunes por nuestra zona corresponden a los géneros Berberomeloe -representado por la especie B. majalis, de abdomen negro a menudo con franjas rojas- y Meloe, probablemente con más de una especie. 

Ejemplar de Meloe sp. -aparentemente podría pertenecer a M. tuccius- en los alrededores del casco urbano belalcazareño. 19.04.2014.
 
El aspecto de estos escarabajos hace que a menudo se les mate, a pesar de ser aparentemente inofensivos. Parece que este grupo de especies tienen pocos predadores, y el colorido de la más frecuente, B. majalis, ya anuncia a las aves y micromamíferos de su posible toxicidad.

2014/04/23

Nuestra abulaga

Abulaga (Genista hirsuta) en el Monte Malagón (Belalcázar). 17.04.2014

Estos días los pizarrales o 'malagones' belalcazareños se visten de amarillo con la abulaga. Se trata de la especie Genista hirsuta, que debe su nombre a la villosidad de sus brotes y ramas jóvenes, en cuyo extremo se ordenan las flores amarillas alineadas unas sobre otras. La forma presente en Belalcázar y otras zonas de Los Pedroches y valles colindantes es la subespecie hirsuta.



Abulagares de las Vegas de Orea (Belalcázar). 20.04.2014

Nuestras 'abulagas' tienen parientes cercanos en el mismo género Genista en otras zonas de la Península Ibérica, donde reciben nombres como aulaga o aliaga. Sin embargo, la amplia cobertura que llega a tener G. hirsuta  en el paisaje no suele ser característica de las especies espinosas de este género, sino de otros que también reciben el mismo nombre popular pero pertenecen al género Ulex, ausente en nuestra zona.

Ejemplar de abulaga en el Monte Malagón. 17.04.2014.

2014/01/01

 
Un saludo para todo@s con los mejores deseos para este nuevo año que acaba de comenzar, y en el que confiamos que las cosas vayan algo mejor que en 2013. Nada mejor que empezar 2014 con una planta tan nuestra como el madroño.

2013/09/10

Algunas de nuestras siemprevivas




A menudo se denominan ’siemprevivas’ a las plantas que no se marchitan cuando se arrancan -aunque este nombre también se aplica a muchas plantas crasas de roseta, donde lo que sobrevive al arrancarlas es todo el ejemplar-. El secreto de las siemprevivas de flor es tener los pétalos, brácteas u otras estructuras externas de las flores o sus agrupaciones –cabezuelas, espigas, etc.- formadas por piezas ‘papiráceas’, es decir, de textura de papel, de modo que desde un primer momento apenas si tienen agua y popr tanto no se arrugan ni cambian su textura al secarse.

 
Cardo lebrel (Carlina hispanica) en la Estación de Belalcázar, El Viso de los Pedroches. 08.2013.


Existen diversos géneros de plantas de la familia de las Compuestas o Asteráceas a las que se denomina siemprevivas, y sus cabezuelas florales o ‘capítulos’, cortados y conbvenientemente secados, pueden mantenerse con el mismo aspecto durante años, formando parte de composiciones florales, ramos, etc.. De ellas quizá las más abundates en Belalcázar son las del género Carlina, que incluyen dos especies de floración veraniega.


 
Cardillo de la uva (Carlina racemosa) en el cerro de La Perla, Belalcázar. 08.2013.


Una es el cardo lebrel (Carlina hispanica, antiguamente denominada C. corymbosa), que recibe ese nombre porque las matas ya ‘pasadas’, después de la floración y con sus hojas ya secas, tienen una forma y un color grisáceo que recuerda al de las liebres. La otra es el cardillo de la uva (Carlina racemosa), de la que se desconoce exactamente el origen del nombre popular, a pesar de que se repite por gran parte de Andalucía, Extremadura y La Mancha.



Carlina lanata, ejemplar fotografiado en Sagunto (Valencia), 07.2013.
Además de estas especies, en las zonas de baja montaña de la España mediterránea existe otra no citada en Los Pedroches, más propia del entorno de lagunas temporales y humedales, Carlina lanata, que a diferencia de las anteriores tiene la parte papirácea de los capítulos de color rosa intenso en vez de amarillo, y que llega a conservarse tras la corta aún mejor que sus congéneres ya citados.


¿Buen año para el aceite?



Izq: Olivar en Pozoblanco, 08.2011. Dcha.: Foto de aceituna a punto para el verdeo, pero aún temprana para la recogida para obtención de aceite.

Las abundantes lluvias de 2013 parecen anunciar un buen año para el aceite, con cosecha abundante y probablemente menos ácida que en años precedentes. Sin embargo, buenba cosecha no quiere decir menos faena, ni que la producción vaya a compensar los gastos al olivarero, porque el exceso de humedad ha favorecido también la presencia de plagas y enfermedades del árbol más de lo usual. ¡Sea como sea, esperaremos a que pase el invierno para catar ese aceite tan generoso!

 Olivares en Monterrubio de la Serena, 08.2013
 

2013/08/30

Las cúscutas de río


Las cúscutas (género Cuscuta) son plantas con aspecto de madeja de hilo que crecen parásitas sobre otras especies, introduciendo en sus tallos raíces llamadas ‘haustorios’ que permiten extraer los nutrientes que necesitan. Pertenecen a la misma familia que las correhuelas (género Convolvulus) y las campanillas de jardín (género Ipomoea), las Convolvuláceas, aunque muchos expertos prefieren separarlas en una familia independiente, las Cuscutáceas.

Aspecto estival del arroyo Caganchas en 2013, donde pueden apreciarse los tramos de tono amarillento dominados por  la cúscuta. Más de cerca (derecha) puede apreciarse el aspecto de la planta, cuyos tallos semejan madejas de hilo. Belalcázar, 09.08.2013.

En Belalcázar crecen varias especies de este grupo, siendo la más llamativa la cúscuta amarilla o de los arroyos (Cuscuta australis), por la impronta paisajística que llega a alcanzar en los veranos de años lluviosos. Las imágenes que se aportan aquí fueron tomadas este año en el arroyo Caganchas de Belalcázar, en el tramo que va del cerro de la Penitencia a la base del Castillo de los Sotomayor.

Aspecto de la madeja de tallos de cúscuta, cubriendo gran parte de la vegetación herbácea. 09.08.2013

Como podréis ver, la cúscuta llega a formar manteles de varios metros cuadrados alinéandose sobre la vegetación palustre, donde puede crecer sobre cualquier especie huésped. No obstante, tiene especial predilección por los ‘reznos’ o ‘arrancamoños’ (Xanthium italicum) que tienen precisamente en este tramo del Caganchas mayor abundancia que en otras zonas del término.

Detalle de tallos de Cuscuta australis con los glomérulos de flores y frutos. 09.08.2013.

A diferencia de sus parientes ya mencionados como correhuelas o campanilleras, las cúscutas tienen flores inconspícuas y poco vistosas, agrupadas en glomérulos, que dan lugar a pequeñas cápsulas donde se generan y maduran las semillas.

2013/08/29

Las hierbas pulgueras



Aspecto estival de un campo belalcazareño dominado por las matas de matarrabias (Pulicaria arabica subsp. hispanica), especie frecuente cerca de arroyos y depresiones del terreno. 03.08.2013

Entre las plantas que dominan los campos y caminos belalcazareños en la segunda mitad del verano, encontramos las llamadas ‘hierbas pulgueras’, que reciben este apelativo por haberse usado en el pasado en la desinfección de los habitáculos humanos y sus pertenencias, al ahuyentar a las pulgas y otros parásitos. Por Los Pedroches, La Serena y el Valle de Alcudia abundan particularmente dos plantas que han recibido este apelativo, perteneciendo ambas a la familia de las Asteráceas o Compuestas.

 
Aspecto de la planta de matarrabias. Belalcázar,  08.2001.


Una de ellas es la ‘matarrabias’ (Pulicaria arabica subsp. hispanica = P. paludosa), mata baja de aspecto desgarbado, poco denso, acabado en cabezuelas con flores amarillas, que crece sobre todo allá donde se estanca el agua como cunetas, inmediaciones de arroyos, etc. Su nombre popular quizá provenga precisamente de la virtud preventiva contra pulgas, chinches y otros parásitos. El olor de la planta es característico, y bastante desagradable para la mayoría de olfatos.


Capítulo florales de matarrabias (Pulicaria arabica subsp. hispanica). 08.2008 



Otra especie de este grupo es la ‘olivardilla’, ‘pegajosa’ o ‘pulguera’ propiamente dicha (Dittrichia graveolens), hermana menor de la ‘olivarda’ (D. viscosa), pero mucho más abundante que aquella por los caminos y eriales belalcazareños. A diferencia de la matarrabias, que podemos ver en flor gran parte del verano, ésta otra se reserva para el final de la estación o lo hace ya en pleno otoño. Su olor es también fuerte aunque a menudo se considera menos desagradable. Cuestión de gustos, obviamente.


 
Aspecto de matas de olivardillas (Dittrichia graveolens). Belalcázar, 08.2013 y  07.2009.


El olor que emiten ambas plantas, y que les confiere la virtud desinsectante, proviene de las esencias que se acumulan en glándulas en sus hojas y tallos, que resultan po ello pegajosas al tacto. La viscosidad hace que a menudo queden adheridas a las plantas semillas de otras especies, plumas, restos de hojas, etc.  

 Floración de Dittrichia graveolens. 11.2011