

Un blog sobre las plantas y otros elementos del patrimonio natural y cultural de Belalcázar (Córdoba)














Palmera canaria con abundantes nidos de gorrión en sus escamas, en la Plaza de la Constitución de Belalcázar. ©E. Laguna, 03.04.2010
Del mismo género es frecuente como ornamental en España la Washingtonia filifera (si bajáis a Córdoba podréis ver juntas las 2 especies en más de un jardín de la capital), que realmente es mucho más robusta que su pariente W. robusta. El nombre ‘filifera’ es poco afortunado, porque se refiere a los hilos que aparecen en la base de las palmas o al deshilacharse las hojuelas que las componen, tema en el que coinciden las dos especies de este género. Washingtonia filifera tiene el tronco mucho más grueso que W. robusta. A falta de foto belalcazareña, se adjunta aquí una tomada en Mahón (Menorca), donde puede apreciarse la robustez del tronco, que justamente falta en el nombre científico de la W. filifera.
Ejemplar de Washingtonia filifera, en una de las plazas del centro histórico de Mahón (Menorca). ©E. Laguna, 22.02.2006.
Ejemplares de Washingtonia filifera con 'melena' de hojas muertas, en el Jardín Botánico de Valencia. ©E. Laguna, 21.09.2007



En octubre y principios de noviembre maduraron las azufaifas o ‘cirimbombos’, frutos del azufaifo (Ziziphus sativus, considerado como variedad domesticada de la jojoba, Z. jujuba). Los lectores fieles al blog recordarán que ya pusimos varias reseñas monográficas a finales del otoño de 2008. Se trata de un árbol espinoso de pequeña talla, de origen asiático. Fue cultivado desde tiempos remotos, formando parte de la dieta habitual de las generaciones precedentes; su utilización cayó en abandono por diversas razones agronómicas, asociadas tanto a la dificultad de su cultivo en marcos de plantación habituales para árboles frutales, como a los problemas que acarreaba la recolección del fruto -por la gran cantidad de espinas de las ramas- y su posterior comercialización. Los frutos son comestibles y particularmente dulces, pero poseen un ‘hueso’ o semilla que en las variedades antiguas apenas si deja sitio para la pulpa; por el contrario las modernas son menos sabrosas pero de frutos mayores y con más pulpa o ‘carne’, a menudo de textura acorchada. Aunque actualmente se ha reavivado su cultivo de modo puntual -solo para alguna de esas nuevas variedades-, el azufaifo ha desaparecido casi por completo del paisaje agrario español, y a menudo ha acabado manteniéndose ocasionalmente formando parte de jardines y patios.
Claudio Rodríguez nos hizo llegar a principios del otoño varias fotografías de Rafa López Monje y José Ruíz Díaz, donde podréis ver un ejemplar ya casi monumental para la especie, conservado en un patio de Belalcázar, y comparación de los tipos de frutos más usuales.

Ramilla, frutos y semillas de aladierno (Rhamnus alaternus). © R. López Monje, 23.09.2010