Conviene recoger las hojas hacia el verano u otoño y guardarlas en sitio fresco, aireadas pero a resguardado del sol y el viento (que extraerían fácilmente las esencias que dan ese punto de aroma al licor). Acertar con ella en la fabricación del resol es cuestión de 'tiento' y experiencia, y es fácil pasarse de la raya (en cuyo caso el licor puede resultar ligeramente amargo, aunque eso no disgusta necesariamente a muchos).
No se tiene muy claro de dónde proviene el nombre popular, ni su relación con el científico 'Aloysia', popularizado en otros países como 'Aloisa'; en todo caso ha acabado teniendo en nuestras latitudes nombre como 'maria luisa'.
Es una especie sensible a los fríos intensos, pero que soporta bien los inviernos crudos si se le somete a podas severas (hay quien incluso prefiere cortar la mata casi a ras de suelo cada año, aporcándole mantillo para acabar de proteger las yemas); no obstante, suele aguantar bien podando la mata a media altura, entre medio y un metro, o a más talla en sitios más cálidos. Que nadie se asuste si parece que se le muera en otoño, es sólo que se trata de una planta caducifolia.