2017/08/17

La plataforma informática de ciencia ciudadana Natusfera

Para quienes estéis interesados/as en identificar las especies de plantas o animales que fotografiáis, ña oficina española de GBIF (Global Biodiversity Information Facility) pone a vuestra disposición la plataforma informática Natusfera, accesible en la página web: http://natusfera.gbif.es/


Natusfera es un sitio web en el que podéis subir vuestras fotografías para que sean identificadas por otros aficionados o especialistas. GBIF es la Infraestructura Mundial en Información sobre la Biodiversidad, creada en 2001, en la que participan instituciones de 53 países y 43 entidades internacionales, a fin de reunir información de la biodiversidad de todo el planeta, y ponerla a disposición de quien desee conocerla; el nodo español de GBIF depende del Ministerio de Economía y Competitividad a través del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, teniendo su sede en el Real Jardín Botánico de Madrid. Este nodo reúne información procedente de 92 entidades científicas y ONG, interconectando 232 bases de datos sobre biodiversidad española, que contienen más de 24 millones de registros (observaciones, referencias de ejemplares de colecciones científicas, etc.). A las iniciativas que hasta ahora estaban más en manops de los investigadores, se une la ya indicada de Natusfera, que permite canalizar observaciones de personas aficionadas al conocimiento del medio natural.


Quienes queráis participar en Natusfera tenéis que contactar con la dirección natusfera@gbif.es , o bien crear una cuenta en la plataforma (veréis un acceso en la esquina superior derecha de la página web). Las preguntas más usuales y sus respuestas las podéis encontrar en: http://natusfera.gbif.es/pages/help

2017/08/15

La ruta de los escudos belalcazareños

Escudo de la familia Morillo-Velarde, cerca del inicio de la calle Blas Infante

Para quienes estéis interesados/as, os recordamos que el ayuntamiento de Belalcázar dispone en su blog de información sobre la ruta de los escudos en fachadas y portadas del casco urbano municipal, que permite recorrer algunas de las calles principales de la población admirando estas particulares obras heráldicas, labradas normalmente en granito. 

La información sobre la ruta podéis encontrarla en el siguiente enlace: 
http://ayuntamientodebelalcazar.blogspot.com.es/p/normal-0-21-false-false-false.html


Escudo de los Sotomayor, en la portada de la Casa de Osuna de Belalcázar.

2017/08/14

El árbol del Paseo de Belalcázar

En alguna ocasión hemos recibido en el blog solicitudes de información sobre el árbol del Paseo Corpus Barga, del que actualmente se conservan dos alineamientos que incluyen algunos ejemplares de tallas reseñables.

Aspecto del Paseo Corpus Barga de Belalcázar, cuyos árboles principales corresponden a la especie Melia azedarach, tratada en esta entrada del blog.

Se trata del lilo hindú, lilo de Persia o falso cinámono (Melia azedarach), especie del S y SE asiático. Pertenece a la familia de las Meliáceas, y forma comunidades vegetales nativas a media y baja altitud de la cadena montañosa del Himalaya. Las Meliáceas son una familia de árboles tropicales y subtropicales, en la que además del lilo hindú, encontramos especies ampliamente conocidas como las caobas americanas (género Swietenia) y los cedros americanos (género Cedrela), de los que se extraen algunas de las maderas más apreciadas del planeta, o el árbol nim (Azadirachta indica), especie de rápido crecimiento cultivado para la producción de insecticidas biológicos y otros productos industriales.

 
Aspecto de ejemplares belalcazareños de M. azedarach. A la izquierda, con su aspecto estival, con máxima densidad de hojas (11.08.2017). A la izquierda, al principio de la primavera, aún sin hojas y con abundantes frutos producidos el año anterior (12.04.2009).

El apelativo 'lilo' proviene probablemente del color de sus flores y del fuerte perfume de sus flores en primavera que, no obstante, tampoco se parece en exceso al del verdadero lilo o lila (Syringa vulgaris), también cultivado en Belalcázar. La parte más vistosa de la flor son sus 5 pétalos, de haz rosado o blancuzco, revirados hacia atrás, y el tubo que forman sus estambres soldados, que en su cara externa posee un color lila-violáceo intenso.

Floración de la especie, que suele darse hacia mayo o principios de junio (Valencia, 03.05.2017).

Melia azedarach es un árbol caducifolio que se adapta bien a su uso en jardinería, resistiendo bien las podas severas y vegetando en una aplia variedad de climas. Su uso como árbol de ornamento se extendió probablemente en época árabe, y cuando Linneo bautizó la planta con su nombre científico a mediados del siglo XVIII, ya indicó que vivía en Oriente Medio en países como Siria, lejos de la verdadera área original que ahora se conoce para la especie.

Macrofotografía de detalle de la flor, en la que destaca en el centro de la flor el tubo estaminal, formado por los estambres soldados (Albal, Valencia, 12.05.2009).

En el siglo XIX se extendió su uso a la mayoría de zonas templadas y mediterráneas del planeta, iniciándose de paso su asilvestramiento; en la actualidad es una de las principales especies vegetales invasoras en muchos países del globo. Belalcázar y el resto de poblaciones próximas no está exenta, por supuesto, de esta capacidad expansiva de la planta, que está asilvestrándose en algunos puntos de su territorio y en el futuro puede generar problemas de competencia con la flora autóctona.

Ejemplares asilvestrados, nacidos de semilla junto al curso de agua en las inmediaciones del albergue de Belalcázar (06.08.2017).

Los frutos, de olor desagradable en la madurez, son carnosos y esféricos y contienen una semilla ósea que permanece en el suelo durante largo tiempo una vez se degrada su cubierta. Los frutos son tóxicos para el consumo humano directo, pero no así para algunas especies de aves, que ayudan a su dispersión.

Frutos de Melia azedarach, que a menudo se conservan encima del árbol desde el otoño hasta el inicio de la siguiente primavera (Valencia, 27.01.2016).

Como curiosidad, el nombre científico de esta planta aparece escrito erróneamente en la mayoría de textos o páginas web que podáis consultar. Como veréis en tal caso, es frecuente que aparezca con el nombre específico azederach, que sigue al del género Melia. Sin embargo, el nombre correcto es azedarach -con una a en vez de e en el centro de la palabra.

2017/08/12

El pavimento de las calles de Belalcázar

Adecuación de la calle Reina Regente, 13.04.2017

A quienes lleven mucho tiempo sin visitar Belalcázar, sorprenderá el aspecto de algunas de sus calles principales, gracias al nuevo pavimento que se ha ido implantando en los últimos meses, y que también se ha extendido al entorno de enclaves históricos, como El Pilar o el tramo inicial de la subida al Castillo de los Sotomayor y Zúñiga, donde ya se habían iniciado obras parecidas en años anteriores. 

Aspecto del nuevo pavimento en el tramo inicial de la subida al Castillo de Belalcázar. 07.08.2017.

No hay nunca obra púbica a gusto de todos, y de seguro habrá quien lo alabe y quien lo critique, pero es muy probable que este cambio favorezca otras relaciones entre las especies de plantas y animales que suelen colonizar las vías urbanas. Con gran probabilidad desaparecerán los diminutos céspedes de pamplinas y otras especies de baja talla que tradicionalmente ornaban los huecos entre los viejos adoquines, o los cenizos y amarantos que aprovechan para crecer las juntas de los bordillos. A cambio, es muy probable que en pocos años ocupen esas funciones otras especies, sobre todo musgos, capaces de crecer en las grietas más diminutas. Tiempo al tiempo, por supuesto.


Vegetación de los huecos del adoquinado en las calles que aún lo conservan. Está formada por una mezcla de musgos y pequeñas plantas cespitosas de pequeña talla. (foto de 02.04.2013)

2017/08/11

Nueva representación de "El halcón y la columna"


Cartel anunciador de las feria y fiestas patronales belalcazareñas, y de la representación teatral de la obra "El Halcón y la Columna". El cartel, así como uno específico de la obra, han sido diseñados por nuestro paisano Luis Gómez Sánchez.

Cada pocos años, gran cantidad de belalcazareños/as participan en la representación popular de los inicios de la saga histórica de los Sotomayor y Zúñiga, que dio lugar al Condado de Belalcázar, recreada en la obra de Francisco Benítez "El Halcón y la Columna". Esta es la cuarta temporada que se representa la obra, siendo las anteriores en 2006, 2010 y 2014; en esta ocasión las funciones se extienden del 10 al 13 de agosto, bajo la organización del Ayuntamiento de Belalcázar.

Patio de la Huerta del convento de Santa Clara de la Columna, que acoge la representación (Imagen en marzo de 2016).

La obra fue anunciada ante la Diputación de Córdoba el pasado mes de julio, como se recoge en algunas páginas que podéis consultar:


Columna del convento de Santa Clara.

Como en ocasiones anteriores, 'El Halcón y la Columna' se representa en el Patio de la Huerta del Convento de Santa Clara de la Columna, reuniendo a más de un centenar de actores voluntarios/as; además otro nutrido equipo de voluntarios/as ha trabajado arduamente en los últimos meses para fabricar las vestimentas, decorado, etc... a los que cabe unir a los operarios y parte del personal del propio ayuntamiento. Dentro del blog municipal encontraréis una pestaña específica para esta obra, donde podréis ver los carteles de ediciones anteriores y un excelente reportaje fotográfico y de vídeo; el acceso directo es: http://elhalconylacolumna.blogspot.com.es/

Despedida de los actores en una de las funciones del año 2014.



Por otro lado, y con motivo de las representaciones, algunas de las ventanas del Castillo de los Sotomayor y Zúñiga han sido especialmente adornados con largos pendones coloreados, como podéis ver más abajo en la imagen que adjuntamos.

 

2017/08/09

Sobre las lechugas y las plantas brújula

Una de las verduras que más apreciamos, especialmente en verano, son las lechugas (Lactuca sativa). Sus orígenes son inciertos y no se conoce con exactitud el pariente silvestre del que proviene, probablemente el cruce entre varias especies distintas, pero la mayoría de expertos consideran que debió domesticarse en época romana en la zona del Mediterráneo Central y Occidental.

 
Lechugas (Lactuca sativa) cultivadas en Belalcázar, en fase de desarrollo de las hojas (izquierda, 12.04.2009) y fructificación para producción de semilla (derecha, 17.08.2016)

Las lechugas usadas por los romanos no se apreciaban tanto por su sabor o para comerlas como verdura, sino por las propiedades del látex o 'leche' que desprenden los tallos y hojas sobre la propia mata al romperlos. Parece que los patricios podían pagar grandes sumas de dinero por obtener tan preciado líquido, muy amargo y de propiedades purgantes. De hecho el nombre del género botánico, Lactuca, hace referencia precisamente al látex de aspecto lechoso.

Inflorescencia de lechuga cultivada, portando cabezuelas con flores y con frutos. Belalcázar, 17.08.2016.

Con el paso de los siglos las lechugas fueron haciéndose cada vez más tiernas, menos amargas y con numerosas variedades (lisa, romana, rizada, hoja de roble, etc.). En la actualidad se cultivan a nivel mundial más de 100 variedades, consumidas fundamentalmente como verdura fresca en ensalada.

Cultivo de variedades de lechuga en Ribarroja (Valencia). 03.04.2009.

Entre los parientes próximos de la lechuga que a veces se han propuesto como posibles antepasados está la lechuga silvestre de la especie Lactuca serriola. El nombre de esta especie hace referencia al borde aserrado de sus hojas, que pueden ser muy variables, desde enteras a profundamente divididas en lóbulos, que a veces llegan al nervio central.


 
Aspecto de plantas belalcazareñas de lechuga silvestre (Lactuca serriola). 15.08.2015 y  11.08.2006.

Las flores de la lechuga silvestre son muy similares a las de la cultivada aunque se disponen de modo más laxo. En una inflorescencia muy abierta que a menudo tiene ramas horizontales. Lo que sí resulta muy diferente son las hojas, que en este caso son muy duras, y con abundantes espinas cartilaginosas tanto en el borde como en en el nervio por el envés o parte trasera de la hoja. De hecho estas hojas sólo son comestibles en edad muy temprana, y aun así resultan muy amargas, consumiéndose preferentemente cocidas y tirando el agua de cocción.

 
Cabezuela floral (izquierda, Belalcázar 08.08.2008) y fructificación (derecha, Valencia 08.07.2006) de la lechuga silvestre (Lactuca serriola).

Un carácter muy llamativo de la Lactuca serriola es la disposición de las hojas, Si os fijáis en estas plantas cuando las veáis en el campo, notaréis que en la mayoría de ellas tienen las hojas dispuestas en un sólo plano, como si estuvieran ordenadas. Quienes estudiaron esta ordenación de las hojas llegaron a la conclusión de que se disponen preferentemente en el eje norte-sur, de modo que las láminas de la hoja, ya sea por el haz o el envés, miran hacia el este o al oeste; no en vano se la llama también a menudo 'planta brújula'.

Hojas basales de una planta de Lactuca serriola en Belalcázar, con las hojas dispuestas mayoritariamente en un plano.


La disposición de las hojas en ese plano es una estrategia para evitar el exceso de insolación, ya que en las horas centrales del día sólo reciben la luz solar por el borde superior de cada hoja, y al no tener ninguna cara de la hoja orientada directamente al sur, la planta evita un recalentamiento excesivo. Adicionalmente, las hojas y tallos tienen un color glauco -verde azulado- debido a una fina capa de cera, que ayuda a evitar el exceso de transpiración y pérdida de agua de la planta. Estas estrategias permiten a la planta crecer y florecer en pleno verano, una época que por Belalcázar sólo permite la supervivencia de pocas especies herbáceas.

 
Hojas medias del tallo de L. serriola, igualmente dispuestas en un sólo plano. Izquierda, ejemplar de hojas fuertemente lobuladas, casi divididas, en Belalcázar, 24.07.2010.  Derecha, ejemplar de hojas enteras en Esterri d'Àneu (Lérida/Lleida), 03.09.2012

2017/08/08

Senderismo nocturno 2017 y ruta del Monte Malagón

Señal indicadora de direcciones de la ruta del Monte Malagón, en el paraje del Pilar

Ayer 7 de agosto se desarrolló la actividad de senderismo nocturno guiada por Claudio Rodríguez, que como cada año se viene realizando al inicio del período de luna llena que precede a la Feria y Fiestas de Belalcázar. 


Señal de la ruta.

Para este año se eligió la ruta del Monte Malagón, de unos 11,5 km de recorrido circular, que ha sido señalizada por la Diputación de Córdoba mediante paneles, indicaciones de recorrido y señales.


Imagen de parte de los/as senderistas durante una de las paradas del recorrido.

La actividad contó con bastante afluencia y recorrió parajes singulares como el castillo de los Sotomayor, diversas zonas del monte Malagón o el puente romano de San Pedro sobre el arroyo de la Jarilla. El paso del río Malagón se realiza por el vado del antiguo camino de carretas de Cabeza del Buey. 


Atardecer sobre los montes belalcazareños y la sierra del Torozo de Cabeza del Buey (al fondo), desde el castillo de los Sotomayor.

Además de una temperatura bastante aceptable -comparada con la que había hecho durante el día, cercana a los 40ºC-, se pudo disfrutar de un buen espectáculo visual, con imágenes como las que aportamos en esta nota del blog.


Salida de la luna llena sobre el cercano paraje de San Antón.

2017/08/06

Las aves migrantes

Ya sabéis que muchas de nuestras aves son migratorias, y ello incluye a dos de las especies belalcazareñas más conocidas y apreciadas: la cigüeña blanca (Ciconia ciconia) y la golondrina común (Hirundo rustica). La más tempranera a la hora de abandonar el pueblo es la cigüeña, que suele hacerlo a lo largo del mes de julio. En los años lluviosos, cuando llegado el verano aún abundan las charcas y el agua en los arroyos, no es raro que parte de las cigüeñas adultas se queden y eviten hacer el viaje de miles de kilómetros que las lleva hasta el tercio central del continente africano, donde se concentran los lugares de acogida de esta especie. También suelen quedarse en el entorno de las ciudades y otras áreas donde encuentran abundante comida en los vertederos de resíduos sólidos urbanos. Las cigüeñas que migran suelen volver hacia el mes de enero, salvo en los inviernos más crudos, en los que pueden retrasar algo su regreso.

Cigüeñas sobre la torres de la Iglesia de Santiago de Belalcázar, hace pocas semanas, poco antes de iniciar su migración estival. 30.06.2017.

Las golondrinas suelen ser más tardías, y aunque empiezan a migrar en julio o el inicio de agosto, en ocasiones prolongan su partida hasta entrado el mes de septiembre. Lo mismo ocurre con su regreso, que suele darse ya hacia el mes de abril.

Golondrina fotografiada a finales de junio en Belalcázar. 30.06.2017.

Si estáis interesados/as en la migración de las aves, la Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birdlife) desarrolla desde hace años el programa MIGRA (https://www.seo.org/tag/programa-migra/), para el que cientos de voluntarios aportan datos sobre los momentos y rutas que usan las aves migratorias españolas. Tenéis además un enlace más directo en: http://www.migraciondeaves.org/


2017/08/05

Paisajes estivales

Dehesas en el entorno de Santa Eufemia. 30.07.2017

A partir de mayo y junio los campos del Valle de los Pedroches y comarcas próximas van perdiendo su color verdoso y viran hacia el dorado pajizo propio del paisaje estival. Ese color se observa bien tanto en los pastizales y las dehesas como en los campos de cereal o en el estrato herbáceo de los matorrales, y contrasta con el gris o el tono verde ceniciento que exhiben la mayoría de plantas vivas (carrascas, retamas, etc.). 

Herbazales secos al pie del castillo de Belalcázar. 30.06.2017

En los últimos años, muchas dehesas que poseían hasta entonces pastos para ganado se han roturado para albergar siembras de cereal, en función de las subvenciones que los propietarios podrían percibir, o por las previsiones de venta en función de la demanda del mercado. En 2017 han abundado sobre todo las siembras de mezclas de cereal para heno, escasas en el pasado, cuando las plantaciones solían ser monoespecíficas, sobre todo de trigo o cebada.

 
Dehesas con cereal recién cosechado, entre Santa Eufemia y el Viso, por la carretera que conduce a Belalcázar. 30.07.2017

El color grisáceo es frecuente en el follaje de las encinas y muchas de las especies características de esta época del año, tales como cenizos, amarantos, etc. Esta coloración se debe a menudo a la cubierta cérea o de vello microscópico que cubre las hojas de esas especies, y que ayudan a evitar la transpiración, manteniendo las plantas con una cantidad mínima suficiente de agua, y permitiéndoles soportar mejor las altas temperaturas estivales.


  
Ejemplos de especies herbáceas con tonos grisáceos frecuentes en el paisaje estival de Los Pedroches. A la izquierda, yerba tintorera o tornasol (Chrozophora tinctoria); a la derecha, cenizo común (Chenopodium album)

2017/08/04

La planta de la rotonda del mercado de Belalcázar


Aspecto actual de la rotonda construida frente a la puerta del mercado municipal belalcazareño.

Algunos/as lectores/as del blog han preguntado sobre la identidad de la planta tapizante que cubre la rotonda que se construyó hace algo más de un año a la entrada de Belalcázar por la carretera que viene de Santa Eufemia, en frente del mercado municipal. Se trata de una variedad ornamental del género Phyla, de la familia de las verbenas comunes (Verbena officinalis) o la llamada 'banderita española' (Lantana camara).

Aspecto del césped florido en el ajardinamiento de la rotonda. 04.08.2017

Revisando en detalle la planta, todo indica que se trata de lo que se denominaba hasta hace pocos años Phyla filiformis, que se consideraba una forma intermedia, quizá de origen híbrido, entre las formas extremas ornamentales más usuales de este género Phyla nodiflora y P. Canescens; estudios recientes han demostrado que entre lo que se llamaba P. nodiflora, P. filiformis y P. canescens existe una gradación completa en sus zonas nativas, de modo que no pueden considerarse verdaderas especies distintas; actualmente se incluyen en una única que toma el nombre de la primera descrita de todas ellas, Phyla nodiflora.

Phyla filiformis -actualmente incluida en Phyla nodiflora var. minor- en la rotonda del mercado de Belalcácar, 04.08.2017. Abajo, macrofotografía de detalle de las mismas plantas, 23.08.2016.


Lo que se denominaba Phyla nodiflora constituye la genuina variedad nodiflora de la especie y tiene hojas brillantes de color verde intenso u obscuro, relativamente grandes (2-4 cm). En España se considera una planta exótica de origen tropical y subtropical -probablemente americana- y está presente asilvestrada en diversas provincias del litoral mediterráneo.

Phyla nodiflora var nodiflora en poblaciones asilvestradas en el Levante ibérico. Arriba, en El Saler (Valencia), 14.05.2012. Abajo, en Pego (Alicante), 18.05.2009. Las hojas de esta variedad tienen tonos más verdosos y brillantes.


Las plantas que se denominaban Phyla filiformis -esto es, la presente como cultivada de jardinería en Belalcázar- y P. canescens, se incluyen actualmente en P. nodiflora var. minor, recibiendo este nombre por el menor tamaño de sus hojas, que raramente superan los 2 cm. En ambos casos las hojas son mates e incluso con tonos cenicientos. Phyla filiformis fue descrita por primera vez a partir de ejemplares recolectados en la isla de Chipre, pero su origen es neotropical, es decir, de las zonas de clima tropical de América del Sur y Centroamérica.

Phyla filiformis (=P. nodiflora var. minor) asilvestrada en Larnaca (Chipre), cerca de la zona de donde se describió por primera vez. 16.04.2010. El aspecto ceniciento permite distinguir la planta con facilidad de las que se adscriben a la variedad nodiflora -antigua Phyla nodiflora en sentido estricto.

El crecimiento de estas plantas es prácticamente ilimitado, ya que enraízan continuamente en los nudos, renovando el vigor de los ejemplares. Dado que raramente pueden escapar de los lugares en los que se plantan, las matas de esta especie no tienen más remedio que crecer estableciendo capas sucesivas -al igual que hacen las gramas de muchos céspedes-, por lo que a menudo las capas más antiguas -más cercanas al suelo- van muriendo progresivamente; en muchos casos es necesario renovarlas pasados varios años, extrayendo las partes muertas y reimplantando esquejes de las nuevas, que pronto emiten nuevamente tallos horizontales enraizantes.

Hierbaluisa (Aloysia triphylla), especie de un género genéticamente próximo a Phyla. Valencia, 13.01.2012.

Como curiosidad, las especies del género Phyla se incluyeron hasta época reciente en el género Lippia, el mismo al que pertenece una planta bien conocida en Belalcázar por formar parte de la fórmula de su licor tradicional -el resol o resó-: la hierbaluisa, Lippia triphylla (=Aloysia triphylla, Lippia citriodora, A. citriodora). Las flores de ambas especies son en esencia muy similares, pero en la hierbaluisa son más alargadas, y en la inflorescencia las flores quedan completamente separadas entre sí, sin formar una cabezuela como en el género Phyla. A cambio, en el género Lantana las flores sí se disponen en cabezuelas más o menos densas, pero las plantas son normalmente arbustivas, como ocurre en la ya citada Lantana camara, de la que también hay ejemplares plantados en la rotonda del mercado belalcazareño, y cuyo uso en jardinería conviene reducir dado su carácter invasor; para ello es conveniente plantar solo variedades estériles, o bien evitar que produzca semillas, cortando las ramas florales una vez que se agostan las flores.

Lantana o banderita española (Lantana camara), otra verbenácea genéticamente cercana al género Phyla, frecuente como planta de jardinería pero de uso poco recomendable por su carácter de planta invasora de nuestros ecosistemas.