2009/01/04

Flores de invierno

Flores (arriba) y frutos (abajo) del madroño (Arbutus unedo). ©E. Laguna

En noticias de años precedentes hemos hablado ya de alguna planta de flores invernales como la mandrágora (Mandragora autumnalis). Además de unas pocas especies de porte herbáceo como la ya citada, existen algunas de árboles y grandes arbustos, también presentes en Los Pedroches y su entorno, que se atreven a florecer en pleno invierno, como ocurre con el madroño (Arbutus unedo) y el durillo (Viburnum tinus). Ambos forman parte del bosque y mancha mediterráneas, apareciendo preferentemente en el sotobosque de encinares, alcornocales o acebuchares; el madroño, algo más resistente a la desecación, puede presentar también ejemplares sueltos en brezales y jarales de umbría, e incluso formar masas donde llega a ser una especie dominante -madroñales-. En el madroño, la floración suele iniciarse a finales del otoño y coincide con la maduración de los frutos; este fenómeno se da más raramente en el durillo, ya que su floración suele iniciarse en enero o febrero, cuando la mayoría de sus pequeños frutos azulados han servido ya de alimento a numerosas aves. Ambas especies vegetales son de tipo 'lauroide' -con grandes hojas duras y lustrosas como los del laurel-, y para algunos especialistas son relictos o descendientes de plantas que alcanzaron su óptimo con la expansión de las laurisilvas en el Terciario y diversas etapas iniciales del Cuaternario. Tanto el madroño como el durillo, además de en estado silvestre, pueden observarse cultivados en diversos jardines de las poblaciones pedrocheñas, donde dan una bella nota de color con sus flores y frutos en los días más fríos del año.

Flores (arriba) y frutos (abajo) del durillo (Viburnum tinus). ©E. Laguna

2008/12/26

Se prepara una edición de textos desconocidos de Corpus Barga

Fachada de la 'Casa Grande' de Corpus Barga en Belalcázar. ©E. Laguna 14.04.2006


La Fundación Banco Santander ha anunciado recientemente en su boletín '17/08 info' que hacia marzo de 2009 verá la luz un nuevo título de su colección 'Obra Fundamental', dedicada esta vez a textos hasta ahora desconocidos de uno de los personajes históricos más ligados a Belalcázar, el escritor y periodista Corpus Barga, pseudónimo de D. Andrés García de la Barga y Gómez de la Serna (Madrid 1888 - Lima 1975). La edición corre a cargo de Arturo Ramoneda, uno de los principales expertos en el estudio antológico de la literatura española, que ha dedicado además especial atención a la obra de Corpus Barga; así, Ramoneda prologó la reedición de 'La vida rota' -versión inicial de 'Los galgos verdugos'-, publicada en 2007 por la editorial Renacimiento en su colección 'Biblioteca de Rescate', y de 'Viajes por Italia', aparecida en 2003 en la misma colección.

2008/12/25

Feliz 2009

Desde FLORA BELALCAZARENSIS deseamos para todos los visitantes del blog unas felices fiestas navideñas y un próspero año 2009
Tejo (Taxus baccata), ©E. Laguna 09.09.2007, Cluj-Napoca (Rumanía)

Premios 'I love your blog'

Imagen del premio virtual entre blogs botánicos

Desde el blog ‘Flores de Cataluña / Flors de Catalunya’ (http://floresdecatalunya.blogspot.com) recibimos recientemente un entrañable premio virtual botánico. Desde el blog Flora Belalcazarensis (http://zorruno.blogspot.com) queremos unirnos a la campaña de envío de felicitaciones a otros 7 blogs centrados fundamentalmente en el conocimiento y conservación de los recursos botánicos, remitiendo la imagen del premio virtual que véis en pantalla a:
http://www.mirandoplantas.com
http://plantasdemitierra.blogspot.com
http://asminhasplantas.blogspot.com
http://anseblog.blogspot.com
http://proyectoorquidea-extremadura.blogspot.com/
http://memoriadelbosque.blogspot.com
http://caminoviejo.es/blogs/floratorredelcampo

Enhorabuena a todos ellos, al tiempo que invitamos a nuestros lectores habituales a visitarlos regularmente.

2008/12/22

Imágenes de Flora Belalcazarensis

Recientemente hemos abierto un nuevo blog paralelo, con imágenes -a los sumo textos muy cortos- sobre especies de flora silvestres y cultivadas presentes en el contienente europeo. La dirección es http://floraeuropaea.blogspot.com/ Las plantas presentes en el ámbito geográfico de Flora Belalcazarensis disponen de una etiqueta específica, por lo que si picáis sobre 'AAB Flora Belalcazarensis' en el índice que aparece a la derecha de la página, accederéis directamente a las fichas de especies. En el futuro, cuando vaya aumentando la lista de especies, procuraremos editar desde aquí listas de nombres populares que os permitan acceder con más facilidad a las imágenes de las plantas. A fin de agilizar en estos primero meses el funcionamiento del blog 'Flora Europaea', se han deshabilitado temporalmente los comentarios, que podéis hacer por vías alternativas como la allí indicada.

Nuevo premio de afecto para el blog


En noviembre de 2008 hemos recibido el premio virtual del blog 'Flors de Catalunya / Flores de Cataluña', lo que deseamos agradecer especialmente desde este mensaje. Podéis visitar el blog amigo en http://floresdecatalunya.blogspot.com/ , donde encontraréis imágenes de muchas especies silvestres que sin duda serán de vuestro interés, ya que en muchos casos forman parte del bosque mediterráneo típico y se localizan también en el ámbito geográfico de la Flora Belalcazarensis.

Frutos olvidados de otoño e invierno, 4: Níspolas

[Si no has visto antes el mensaje general sobre este tipo de frutos, consúltalo más abajo en la entrada Frutos olvidados de otoño e invierno o directamente en http://zorruno.blogspot.com/2008/12/frutos-olvidados-de-otoo-e-invierno.html]

Canasta de esparto con níspolas acabadas de recoger. ©E. Laguna, 14.12.2008

El nispolero o nisperero europeo (Mespilus germanica) es un árbol bajo de copa ancha, cuyo aspecto recuerda mucho al del membrillero (Cydonia oblonga), habiéndose utilizado de hecho cada una de estas 2 especies para injertar a la otra. Las hojas son ovaladas, anchas y grandes. Los frutos, de unos 3 a 5 cm de diámetro, son de color pardo y carne muy dura, áspera y granillosa, consumiéndose sólo una vez sobremadurada o iniciada su fermentación, momento en que adquiere consistencia de compota; en zonas de heladas tempranas se dejan a menudo encima del propio árbol, donde se produce más fácilmente esa sobremaduración. A pesar de su nombre científico, la especie no es originaria de Alemania, sino de Europa sudoriental y Asia Menor. Su nombre antiguo más tradicional, nisperero, fue heredado desde hace poco más de un siglo por la especie de la que se obtienen actualmente los nísperos comerciales (Eriobothrya japonica), de origen asiático, introducida tardíamente en Europa. Encontraréis más fotos del nispolero en http://floraeuropaea.blogspot.com/2008/12/40-mespilus-germanica.html

Frutos olvidados de otoño e invierno, 3: Azufaifos

[Si no has visto antes el mensaje general sobre este tipo de frutos, consúltalo más abajo en la entrada Frutos olvidados de otoño e invierno o directamente en http://zorruno.blogspot.com/2008/12/frutos-olvidados-de-otoo-e-invierno.html]

Azufaifos de raza temprana, acabados de recolectar. ©E. Laguna 09.2001

El azufaifo o azofaifo (Ziziphus sativa) es un árbol espinoso caducifolio de baja talla y crecimiento algo desordenado, a menudo con ramas y ramillas en zigzag; normalmente emite estolones subterráneos que permiten reproducirlo con facilidad, pero que hacen engorroso su cultivo, ya que hay que controlar continuamente la expansión de la planta. Muchos expertos consideran que proviene de la domesticación de la jojoba (Ziziphus jujuba), árbol chino-japonés del que se extrae el conocido ‘aceite de jojoba’, de usos terapéuticos y cosméticos. Las hojas son ovaladas, duras y muy lustrosas, de color verde oscuro; de hecho, a nivel botánico, se le considera una mera variedad de Z. jujuba. Los frutos, las azufaifas, azofaifas, ‘zofaifas’ o ‘cirimbombos’, recuerdan por su aspecto a las aceitunas pero son de color pardo en la madurez; miden de 2 a 4 cm de longitud, y contienen una carne dulce de textura algo acorchada, encerrando en su centro una gruesa semilla parecido al hueso de las olivas. Hay más fotos en http://floraeuropaea.blogspot.com/2008/12/41-ziziphus-jujuba.html

Frutos olvidados de otoño e invierno, 2: Acerolas

[Si no has visto antes el mensaje general sobre este tipo de frutos, consúltalo más abajo en la entrada Frutos olvidados de otoño e invierno o directamente en http://zorruno.blogspot.com/2008/12/frutos-olvidados-de-otoo-e-invierno.html]

Acerolas recién recogidas. ©E. Laguna, 31.08.2006

El acerolero (Crataegus azarolus) es un árbol achaparrado de hoja caduca, pariente del ‘tilo’ o espino albar (Crataegus monogyna), pero con hojas triangulares más gruesas y grandes, recortadas por el extremo. Proviene del Mediterráneo Oriental y Asia Menor. Las acerolas tienen forma de manzana y miden de 1 a 3 cm, dependiendo de las razas; son achatadas, amarillas o rojizas, de sabor ácido y contienen 3 huesos. Deben consumirse apenas se recogen del árbol, ya que solo duran 1-2 días en exterior y menos de una semana en la nevera. Para más fotos, visitad http://floraeuropaea.blogspot.com/2008/12/43-crataegus-azarolus.html

Frutos olvidados de otoño e invierno, 1: Serbas o Jerbas.

[Si no has visto antes el mensaje general sobre este tipo de frutos, consúltalo más abajo en la entrada Frutos olvidados de otoño e invierno o directamente en http://zorruno.blogspot.com/2008/12/frutos-olvidados-de-otoo-e-invierno.html]

Serbas maduras, a punto de recolección. ©E. Laguna, 10.1996

El serbal (Sorbus domestica) es un árbol caducifolio relativamente esbelto, con hojas compuestas y aserradas, parecidas a las del fresno de río pero algo más anchas. A diferencia de las otras 3 especies de árboles otoñales ‘olvidados’, se le considera autóctono del Mediterráneo Occidental, y no es infrecuente en la vegetación forestal de algunas zonas de España. La serbas o jerbas, de unos 2 cm de longitud, tienen usualmente forma de pera o de manzana abombada por el extremo, con un color inicialmente verdoso y luego rojizo y lustroso. Para comerlas es conveniente recolectarlas cerca de la madurez y dejarlas sobremadurar o fermentar durante unos días, ya que de lo contrario su sabor es excesivamente áspero. Tenéis más fotos adicionales en http://floraeuropaea.blogspot.com/2008/12/42-sorbus-domestica.html

Frutos olvidados de otoño e invierno

Tras un largo paréntesis por razones ajenas al blog, volvemos con un tema sabroso, como son los frutos otoñales e invernales. Durante siglos, la dieta de los habitantes de Los Pedroches incluyó algunas frutas de especies cultivadas que ya han desaparecido o están a punto de hacerlo totalmente. No nos referimos a razas de plantas cuyas especies aún se cultivan (manzanos, higueras, etc.) sino a especies completas que se han ido extinguiendo de nuestro paisaje agrario. Algunas daban sus frutos durante el verano, como los morales y moreras, pero al menos 4 lo hacían a lo largo del otoño, e incluso sus frutos se comían preferentemente a principios del invierno. Se trata del nispolero, el acerolero, el serbal y el azufaifo. Las acerolas y las azufaifas se comían entre septiembre y noviembre, dependiendo de las razas; las serbas o jerbas, al igual que las níspolas, no podían comerse en fresco, sino que debían sobremadurarse o fermentar ligeramente; para ello, se recolectaban cuando estaba a punto de madurar en octubre, noviembre e incluso principios de diciembre –en el caso de las razas más tardías de níspolas-, y se guardaban entre paja en cajas o cajones de madera, donde su carne se hacía de color pardo, perdiendo la acidez o el sabor áspero, y adquiriendo una consistencia parecida a la de las manzanas asadas. Estas cuatro especies de árboles, antes representados con escasos ejemplares en junto a la cerca de los huertos, fueron desapareciendo progresivamente desde mediados del siglo XX, al no poder competir su producción con la de los frutales más comerciales. En los próximos mensajes haremos un repaso de estas 4 especies (de las que aún podéis disfrutar probablemente de las níspolas si tenéis algún árbol cercano).


Acerolas (frutos del acerolero, Crataegus azarolus) en maceración para producir bebidas espirituosas. ©E. Laguna, 29.08.2006
Vista la rareza y el riesgo de desaparición definitiva de estas 4 especies en Los Pedroches, sería interesante plantear cara al futuro algún proyecto para su recuperación, empezando por localizar y georreferenciar con GPS la ubicación de cuantos ejemplares se conozcan. El azufaifo puede propagarse bien a partir de esquejes de los estolones o tallos subterráneos. De las otras 3 especies, el serbal suele propagarse bien directamente de semilla, pero para el nispolero y el acerolero conviene recurrir al injerto (sobre el membrillero y el majuelo respectivamente). Además, es importante intentar mantener las especies agrarias que empiezan a entrar en declive como el propio membrillero, la higuera o el granado, que pronto podrían entrar en una situación parecida, aunque afortunadamente se ven cada vez más en los mercados.

Frutos de la higuera (izquierda) y del membrillero (derecha). ©E. Laguna, 15.08.2006 y 10.09.2007

2008/09/22

Enhorabuena a Damián Flores y familia

Floración de azafranes silvestres (Crocus spp.) en el sotobosque del Jardín Botánico de Cluj-Napoca (Rumanía). © Emilio Laguna, septiembre 2007

El más reconocido de los artistas belalcazareños, el pintor Damián Flores Llanos, acaba de ser padre; Cloe nació hace pocas semanas, y seguro que pronto empezará a sentir curiosidad por su entorno. Para ir alimentando esa curiosidad, le enviamos desde el blog una imagen de las bellas floraciones otoñales que protagonizan los azafranes silvestres, junto con un fuerte abrazo y nuestra enhorabuena a los padres.

Gastronomía botánica belalcazareña

Carmen Lumbreras, en el stand de platos belalcazareños de la I Muestra Gastronómica 'Condado de Belalcázar'. © Emilio Laguna, agosto 2008

La reciente muestra gastronómica celebrada el pasado mes de agosto en el ferial belalcazareño, permitió a más de un visitante percatarse del amplio elenco de platos populares, en la mayoría de los cuales las plantas son componente esencial, cuando no único. No todo es cochinillo y otras delicias rebosantes de colesterol, como suele criticar más de un turista. Por el contrario, los habitantes de Belalcázar saben bien que las verduras han sido y siguen siendo parte esencial de su cultura culinaria, representada entre otros por platos ancestrales como la boronía -antigua Al-Boronía de la tradición gastronómica arábigo-anadalusí-, confeccionada con berenjenas, una de las pocas especies del género Solanum no procedente de América. El cultivo de la berenjena se extendió por el Mediterráneo durante la época de dominación musulmana, arraigando en la cultura popular y dando lugar a numerosas variedades locales de esta planta, mantenidas hasta la actualidad.

Plato de boronía, expuesto durante la muestra gastronómica 'Condado de Belalcázar'. © Emilio Laguna, agosto 2008

Avanzan las plantas invasoras

Ejemplares naturalizados de catalpa (Catalpa bignonioides) y arce negundo (Acer negundo) en la Cuesta de Regiones. © Emilio Laguna, agosto 2008

Parece que antes o después muchas de nuestras plantas cultivadas están condenadas a escaparse, y con suerte (mala para nosotros, buena para ellas) infiltrarse en nuestros ecosistemas naturales. La mayoría de ellas no lo consiguen, aunque sí llegan a implantarse al menos en los entornos urbanos. Entre otros huéspedes recientes de nuestra flora, podéis ver imágenes de especies americanas como la catalpa o el arce negundo -asilvestrados de semilla a partir de pies arbóreos cercanos, presentes en la cuesta que sube hasta Regiones- o asiáticas como Melia azederach -más conocida por ser el árbol dominante desde hace décadas en el ajardinamiento del Paseo Corpus Barga-. Para muchos de estos nuevos jóvenes inquilinos convendría plantear un plan de erradicación, antes de que se decidan a avanzar más sobre nuestros ecosistemas; de paso podrían prevenirse los daños que suelen producir en el adoquinado y otras estructuras del paisaje urbano. Ni que decir tiene que sus parientes de más edad, que tanto han contribuido a embellecer el pueblo, merecen seguir siendo mantenidos y respetados.

Ejemplares de cinámono o lilo hindú (Melia azederach) a la entrada a Belalcáar por la carretera de Santa Eufemia. © Emilio Laguna, agosto 2008

2008/09/21

El interesante paisaje minero belalcazareño

Formaciones de escorias arenosas al pie de las minas de La Solana. © Emilio Laguna, agosto 2008

A principios de agosto, el profesor Federico García-Arévalo de Tena facilitó en el foro de Belalcázar Universal (ver http://www.belalcazar.org/foro-phorum/list.php?4963) llamativos datos sobre las concesiones mineras belalcazareñas desde el siglo XVI, probablemente desconocidos para la mayoría de los vecinos del pueblo. Acompañado del inclansable senderista y naturalista Claudio Rodríguez, y asesorados previamente por Federico García-Arévalo, el 'blogger' visitó en agosto la antigua mina de La Solana, de la que podéis ver algunas fotos.


Vista de la plataforma superior de las montañas de escoria. © Emilio Laguna, agosto 2008
Al interesantísimo conjunto arquitectónico -chimeneas y hornos, bocaminas, balsas de lavado del mineral, etc.-, que bien merecería un apoyo para su reconstrucción y puesta en valor cultural, hay que unir el sorprendente paisaje generado por las montañas de escorias arenosas, resultantes de moler durante siglos las rocas extraídas del subsuelo, a fin de obtener la galena y otros minerales ricos en metales. El material arenoso, poco consolidado, ha permitido la instalación de un sinfín de animales excavadores, desde zorros, tejones, abejarucos o conejos, hasta las humildes avispas zapadoras o mineras. La montaña de escorias horadadas de color grisáceo, contrasta con los cerros cercanos, y está surcada por multitud de cárcavas que también sirven de refugio a otras especies faunísticas. La escasa retención de agua, dada la textura netamente arenosa, impide la instalación de las plantas superiores, dando al lugar un atractivo aspecto desértico.

Restos de la arquitectura del paisaje minero de La Solana. © Emilio Laguna, agosto 2008

Las minas de La Solana se habrían explotado al menos desde época romana, existiendo opiniones que remontan su origen incluso a tiempos anteriores atribuyendo a los fenicios las primeras catas. Su explotación está abandonada desde finales del XIX y principios del siglo XX, aunque durante cierto tiempo se adjudicó el aprovechamiento de los restos de minerales que se acumulaban en las bocaminas y otras zonas cercanas a la explotación. La singularidad de este conjunto cultural y naturalístico bien merecerían la ención de las autoridades competentes.

Incrustaciones de galena en cuarcitas, procedentes de la mina de La Solana. © Emilio Laguna, agosto 2008